Haz de tu ahorro, ¡una base sólida para invertir a futuro!

Ahorrar hoy en día se vuelve mucho más que una oportunidad; podemos considerar que es ya una necesidad para todas las personas independientemente de la situación económica que se tenga. Existen varias razones por las que esto se ha convertido en una necesidad y todas ellas se relacionan con la protección financiera de nuestro futuro. A grandes rasgos, podemos entender el ahorro como un medio para conseguir a futuro un bien mayor, ya sea un viaje soñado, un nuevo carro, la liquidación de algún préstamo, o la inversión en un nuevo inmueble. Cualquiera que sea el caso, el ahorro no basta con guardar dinero constantemente en una cuenta de banco, mucho menos una alcancía. Si lo que buscamos es una inversión pequeña, entonces no hay problema alguno con hacer y romper alcancías, sin embargo cuando se trata de inversiones mayores para las que se requieran varios años de ahorro constante, como principalmente resaltaría el caso de la formación de un fondo de retiro, entonces debemos considerar otros medios. Y, ¿cuál es el problema? La devaluación.

coins-currency-investment-insurance-128867.jpeg

Por naturaleza, el valor de la moneda se encuentra en constante cambio y evolución variante con porcentajes que no son fijos. De esta manera, el cálculo de la devaluación del peso mexicano resulta de un complejo análisis entre varios factores que varían con temas de inflación, ubicación, dólar americano, entre otros más. En instancia, sabemos que el tema del dólar y la inflación no han tendido a ser positivos en los últimos años, por lo que debemos de encontrar la forma de protegernos. E independientemente de la devaluación, la falta de certeza sobre el futuro valor de la moneda a tantos años (pensando en el retiro o las inversiones grandes), es razón suficiente para no arriesgarnos a guardar nuestro dinero en una cuenta de banco, donde perderá su valor con el tiempo. La recomendación más importante en este caso es lograr que tu ahorro trabaje para ti y se vuelva redituable. Y la mejor manera de lograrlo, es invirtiendo ese ahorro para convertirlo en bienes u oportunidades de hacerlo crecer considerablemente, como es el caso de los bienes inmuebles, las acciones y otro tipo de inversiones.

pexels-photo-905869.jpeg

Ahora, una vez que entendemos la necesidad de ahorrar como una forma de proteger nuestro futuro, podemos comenzar a preguntarnos sobre el riesgo que representa invertir nuestros ahorros, ya que la inversión por definición detona cierto temor. Sin duda invertir nuestro dinero, tanto en la bolsa, como en un negocio, inmueble o proyecto distinto, resulta siempre un tanto riesgoso, ya que estamos aportando a cosas de las que no tenemos un control absoluto. Sin embargo, la clave está en la evaluación a profundidad que se realice sobre todas nuestras opciones de inversión, para darnos cuenta cuál podría ser la opción menos riesgosa de acuerdo a nuestro perfil. Y, además de ello, hemos de considerar que resulta mucho más riesgoso mantener nuestro dinero estático, ya que definitivamente no crecerá de esa manera y sufrirá con el tiempo de los problemas de la devaluación o alguna otra crisis similar.

pexels-photo-212286.jpeg

Finalmente, hay varias acciones simples con las que podemos complementar nuestro ahorro; se trata de comenzar a formarnos pequeños hábitos o eliminar otros que puedan estar afectando nuestra economía personal o familiar. Un claro ejemplo de ello, es el gasto tipo “hormiga”; comúnmente se le denomina así a todos aquellos gastos pequeños que realizamos en nuestro día a día que parecen no afectar nuestra economía por su valor tan bajo pero que al momento de sumarlos todos, pueden representar una cantidad importante. ¿Ya estás pensando en tus gastos hormiga? Claro, se tratan de esos cigarros tan recurrentes, el café y desayuno de cafetería, las compras de botana en tiendas de autoservicio, las comidas fuera de casa o los gastos de convivencia en oficina como orden de comida u otras cosas. Por supuesto no se trata de limitarnos completamente de estos pequeños gustos, sino simplemente de volvernos más conscientes de lo que estos gastos pueden representar y pensar dos veces antes de decidir realizarlos. Pregunta clave: ¿qué tanto puedo prescindir de esto? Para que te des una idea, imaginemos que tu café de las mañanas cuesta $30, multiplicando eso por 5 días laborales en 4 semanas durante 12 meses, nos arroja un total de $7,200 pesos al año gastados únicamente en café, que bien pudimos reemplazar con nuestra cafetera de casa con un costo mucho menor.

pexels-photo-908288.jpeg

Dedícate veinte minutos a realizar el cálculo de tus gastos hormiga y su representación anual. Para ello, te puedes apoyar de aplicaciones móviles como Monefy para registrar todos tus gastos ¡y obtener un desglose automático dividido por categorías! Te sorprenderá descubrir lo mucho que te puedes ahorrar con tan pequeños sacrificios.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: