La crisis de jubilación en México, ¿cómo atacar el problema?

Llega un momento en nuestra vida, en el que hemos ejercido nuestra profesión por varios años ya y comenzamos a preguntarnos, ¿qué pasará con nuestra solvencia económica cuando dejemos de trabajar? La respuesta a aquella pregunta para nuestros padres tuvo la tendencia de ir hacia la jubilación y los planes de apoyo que nos brinda el gobierno. Sin embargo, aquellos planes siempre tuvieron sus complicaciones, como lo es la desigualdad que se vive entre los apoyos tan contrastantes que podían llegar a recibir las personas de acuerdo a su estatus socio-económico. Imaginando este panorama en el que el tema de la jubilación era ya preocupante para muchos, en el año presente resulta aún más alarmante y se ha convertido recientemente en una alerta roja para los jóvenes y adultos que aún no lo reciben.

Gracias a la exponencial evolución de la tecnología y la medicina, cada vez se incrementa más la esperanza de vida del ser humano. Hace algunos años, los mexicanos podían jubilarse a la edad de 52 años, actualmente la edad que se calcula necesaria para la jubilación es de 67 años y la cifra continuará en aumento hasta que explote el problema por no darse abasto. De esta manera, el gobierno se encuentra en el deber de pagarles la jubilación a personas cuya esperanza de vida se vio aumentada, fuera de lo previsto por el presupuesto y la capacidad económica del instituto. Se estima que dicho problema está más cerca de lo que nos gustaría reconocer; unos 20 a 25 años, ya que el IMSS podría estar en riesgo de una quiebra financiera.

“De los 52 millones de trabajadores, 24 millones ganan entre uno y dos salarios mínimos al mes, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Menos de 10 por ciento de trabajadores ganan más de cinco salarios mínimos.” –SinEmbargo

El salario de los mexicanos resulta actualmente un problema, ya que casi la mitad de los trabajadores registrados ganan apenas lo suficiente para vivir día con día. Y, teniendo en cuenta que en el país hay más de 62 millones de adultos con edad entre 16 y 60 años, existen muchos trabajadores que no están registrados ante el gobierno y no reciben los beneficios de estarlo. Además, al no estar registrados, la probabilidad de que lleguen a ganar menos del salario mínimo, es muy amplia. Éste, sin duda, es el mayor problema de todos, ya que la gran mayoría del país no cuenta con los recursos necesarios para ahorrar paulatinamente una parte de sus ingresos y crear su propio fondo de retiro. Con un salario que apenas, o muchas veces ni siquiera alcanza para comer, vivir y cubrir las necesidades básicas, no existe manera posible de protegerse ante el colapso de los fondos de jubilación.

Por esta razón, resulta elemental preocuparnos todos por este problema, sin importar el nivel socio-económico en el que nos encontremos. Cada día la situación se vuelve más grave y no hace distinción social entre los mexicanos. En diferentes medidas y formas, el problema nos atacará a todos sin excepción, e incluso en mayor escala a las generaciones jóvenes y a las venideras. De esta manera, es pertinente comenzar a planear desde nuestras posibilidades, algún plan de acción para protegernos lo más posible ante el futuro incierto. Siendo del poco porcentaje de la población que puede permitirse ahorrar parte de sus ingresos, podemos reconocer que nos encontramos aún a tiempo de actuar y proteger nuestra estabilidad económica a largo plazo.

Podemos añadir el problema de la inflación y su inevitable aumento con el tiempo, tal vez guardar nuestro dinero en algún “calcetín” debajo del colchón, o incluso alguna cuenta de banco de ahorro, no sea la opción más óptima. La idea, es encontrar una manera de volvernos autosuficientes, sin depender del valor de nuestra moneda o el posible apoyo del gobierno. Una gran opción para lograrlo podría ser invertir nuestro dinero en algo que nos sea redituable a futuro, y cuyo valor pueda incrementar de la mano con la inflación.

Invertir, es la gran posibilidad de generar ingresos a futuro que superen el valor inicial de la inversión, cuando ésta se realiza de manera estudiada y acertada. Existen muchas formas en las que se puede invertir, y entre ellas destaca la inversión inmobiliaria. Se trata de una propiedad de la que se tiene cierto control para sacar provecho y generar un negocio con alguna renta, venta o comercio de algún tipo. Habrá que estudiar cuáles son las posibilidades que existen, considerando la plusvalía de la ciudad, la zona, el tipo de desarrollo, el prestigio del constructor, las facilidades y promociones de pago ofrecidas, entre otros factores más que nos ayudan a tomar la decisión más inteligente de todas.

 


Referencias:
Olvera, D. (2017). En 25 años no habrá pensiones en México y millones quedarán en el desamparo, alertan economistas. SinEmbargo. Recuperado de: http://www.sinembargo.mx/02-05-2017/3200893
Melgoza, M. (2017). Una reflexión de las pensiones y jubilaciones en México. Independiente de Hidalgo. Recuperado de: https://www.elindependientedehidalgo.com.mx/una-reflexion-las-pensiones-jubilaciones-en-mexico/
Maldonado, M. (2017). Una bomba de tiempo. El sistema de pensiones en México. El Universal. Recuperado de: http://www.eluniversal.com.mx/articulo/cartera/economia/2017/04/27/una-bomba-de-tiempo-el-sistema-de-pensiones-en-mexico

 

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